Cómo implementar el ENS paso a paso en una organización

De Eduard Bardají

<span id="hs_cos_wrapper_name" class="hs_cos_wrapper hs_cos_wrapper_meta_field hs_cos_wrapper_type_text" style="" data-hs-cos-general-type="meta_field" data-hs-cos-type="text" >Cómo implementar el ENS paso a paso en una organización</span>

Implementar el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) en una organización es un proceso riguroso que exige planificación, ejecución técnica y control continuo. El ENS es un marco legal obligatorio en España para entidades del sector público y para las privadas que manejan datos sensibles o prestan servicios para la administración, con el objetivo de garantizar que la información y los servicios electrónicos sean gestionados bajo requisitos de seguridad claros y homogéneos.

Nueva llamada a la acción

Resumen: contexto sobre el ENS

El Esquema Nacional de Seguridad es un marco regulatorio establecido por el Real Decreto 311/2022, que obliga a aplicar principios y requisitos mínimos de seguridad a los sistemas de información y servicios de las administraciones públicas y sus proveedores. Su objetivo es proteger la confidencialidad, integridad, disponibilidad, trazabilidad, autenticidad y conservación de la información, adoptando una gestión de seguridad basada en riesgos.

Los principios fundamentales del ENS giran en torno a una seguridad integral que cubre desde la prevención hasta la detección y respuesta ante incidentes, con roles y responsabilidades claramente definidos y vigilancia continua de los sistemas. Estos principios forman la base sobre la que se construye todo el proceso de implementación.

Cumplir con el ENS es legalmente obligatorio para muchos organismos en España, incluyendo todas las administraciones públicas y las empresas que contratan con ellas. Además de evitar sanciones y exclusión en procesos de contratación pública, implementar el ENS mejora la resiliencia frente a ciberataques, la gestión de riesgos y la confianza de clientes y usuarios.

Cómo preparar tu organización para el ENS: Fases a tener en cuenta

Fase 1: Preparación y análisis inicial

Antes de implantar formalmente el ENS en una organización es crucial realizar una preparación profunda que siente las bases de todo el proyecto.

Evaluación del alcance y diagnóstico de la situación

El primer paso en la implementación del ENS es entender la situación real de la organización. Esto implica evaluar el estado actual de los sistemas de información, las políticas existentes, los procedimientos y las capacidades técnicas y organizativas. Sin este diagnóstico preciso, cualquier plan de implantación carecerá de fundamento.

Este análisis debe documentar los activos de información, los flujos de datos, las amenazas existentes y las vulnerabilidades del entorno tecnológico. Es fundamental para establecer qué sistemas deben entrar en el proceso de adecuación y cuál es su nivel de riesgo.

Identificación de la obligatoriedad de cumplimiento

Aunque muchas organizaciones saben que es necesario cumplir con el ENS, no todas verifican formalmente si están sujetas a esta obligación. Es necesario confirmar si la organización efectivamente debe implementar el ENS, lo cual depende de si es una entidad pública, proveedora de servicios públicos o gestiona información sensible para la administración.

Fase 2: Plan de adecuación

Con el diagnóstico inicial completado, la siguiente etapa consiste en diseñar un plan estructurado que guíe la implantación.

Definición del alcance y categorización de sistemas

El plan de adecuación se inicia con la definición de qué sistemas de información entrarán en el proceso de implementación. No todos los sistemas de una entidad tienen la misma complejidad ni la misma criticidad, por lo que cada uno debe ser categorizado según su nivel de seguridad requerido por el ENS: básico, medio o alto.

Esta categorización se basa en las dimensiones de seguridad (confidencialidad, integridad, disponibilidad, etc.) y determina qué medidas del Anexo II del ENS se aplican en cada caso.

Elaboración de la Política de Seguridad

La Política de Seguridad es el documento rector del sistema de seguridad de la organización. Define los objetivos de seguridad, los roles y responsabilidades, las competencias de los departamentos implicados y establece cómo se gestionará la seguridad de la información en el día a día.

Se trata de un documento obligatorio y fundamental que debe ser aprobado por la dirección de la entidad y alineado con los principios del ENS.

Análisis de riesgos y Declaración de Aplicabilidad

Una vez definido el alcance y las políticas, se realiza un análisis de riesgos para cada sistema. Este análisis identifica las amenazas, evalúa el impacto y la probabilidad de cada riesgo y sirve de base para seleccionar las medidas de seguridad necesarias.

La Declaración de Aplicabilidad (DoA) recoge qué controles se aplican y por qué, basándose en el análisis de riesgos y en la categorización de los sistemas. Este documento es esencial para demostrar que se ha seguido un método riguroso y coherente para implementar las medidas del ENS.

Fase 3: Implantación de las medidas de seguridad

Con el plan de adecuación aprobado, se procede a desplegar las medidas técnicas y organizativas contempladas en la DoA.

Implementación de medidas organizativas

Las medidas organizativas son aquellas que afectan a la gestión de la seguridad en la organización, incluyendo la definición de roles y responsabilidades, la formación del personal y la concienciación de usuarios sobre buenas prácticas de seguridad.

Es importante que estas medidas no se queden en documentos, sino que se integren como procesos habituales dentro de la organización, garantizando que todo el personal entiende su papel en la seguridad global.

Implantación técnica de medidas de seguridad

La implementación técnica cubre todos los aspectos tecnológicos necesarios para cumplir con los requisitos del ENS: configuraciones seguras de redes y sistemas, controles de acceso, cifrado de datos, monitorización, copias de seguridad y protección contra malware, entre otros.

Estas medidas deben estar documentadas, probadas y verificadas para asegurar que funcionan como se espera y que son coherentes con la política de seguridad de la entidad.

Fase 4: Auditoría y certificación

Una vez desplegadas las medidas, la organización debe someterse a procesos de evaluación que acrediten el cumplimiento real con el ENS.

Auditoría formal y evaluación interna

Para sistemas de categoría media y alta, la conformidad con el ENS se verifica a través de auditorías formales realizadas por entidades acreditadas. Estas auditorías comprueban que las medidas no solo están documentadas, sino que realmente se aplican y funcionan correctamente.

En sistemas de categoría básica, la evaluación puede ser una autoevaluación, aunque nada impide someterse también a auditorías externas.

Obtención de la certificación de conformidad ENS

Un resultado positivo de la auditoría permite la emisión de un certificado de conformidad con el ENS, que acredita oficialmente que la organización cumple con los requisitos establecidos. Esta certificación es crucial para participar en licitaciones públicas o prestar servicios a organismos que exigen este cumplimiento.

Fase 5: Mantenimiento y mejora continua

La implantación del ENS no termina con la obtención de la certificación. El ENS exige un proceso de mejora continua, donde la organización vigila y adapta sus medidas de seguridad ante nuevos riesgos, cambios tecnológicos o cambios organizativos.

Vigilancia y métricas

Informar periódicamente sobre el estado de la seguridad con métricas e indicadores claros permite detectar desviaciones y reforzar medidas antes de que se conviertan en incidentes. Existen herramientas específicas que facilitan esta gestión, como el proyecto INES desarrollado por el Centro Criptológico Nacional.

Re-evaluaciones periódicas

Las auditorías y evaluaciones no son únicas. El ENS establece revisiones regulares de conformidad cada cierto tiempo, o cuando se produzcan cambios significativos en los sistemas, para asegurar que el nivel de seguridad se mantiene en el tiempo.

Implementar el Esquema Nacional de Seguridad en una organización es un proceso estratégico que abarca desde la planificación inicial hasta la certificación y la mejora continua. Cumplir con el ENS no solo permite responder a obligaciones legales, sino también elevar el nivel de seguridad, generar confianza y facilitar el acceso a oportunidades de negocio con el sector público.