Ciberataques más comunes en el sector legal

El sector legal gestiona mucha información confidencial y datos sensibles que deben estar protegidos como: contratos, procesos judiciales, operaciones corporativas, datos financieros, estrategias de negociación entre otra información de personal y empresarial que convierten a los despachos en un objetivo para los ciberdelincuentes. Cuanto más valiosa es la documentación, mayor será la recompensa y cantidad económica que los ciberdelincuentes pueden pedir por su recuperación.
En 2025, los ciberataques al sector legal en España crecieron un 66 % respecto a 2024, con un aumento del 126 % en ransomware, y más del 60 % de los incidentes se originan por errores humanos o credenciales comprometidas. Los despachos no solo arriesgan datos y expedientes, sino también su reputación y la continuidad del negocio.
¿Por qué el sector legal resulta tan atractivo para los ciberdelincuentes?
Los bufetes/despachos concentran grandes volúmenes de información estructurada y bien organizada. Para un atacante, comprometer un despacho puede significar acceder simultáneamente a datos de múltiples empresas, particulares y operaciones de alto valor.
Además, muchos despachos medianos y pequeños no disponen de equipos especializados en ciberseguridad o carecen de una monitorización continua. Esta combinación de datos críticos y menor madurez en protección convierte al sector en un objetivo especialmente rentable para los ciberdelincuentes.
Tipos de ciberataques más comunes en el sector legal
A continuación repasamos los ciberataques más frecuentes en despachos, bufetes, asesorías, consultorías y gestorías.
Ransomware
El ransomware no suele entrar de forma aislada: normalmente se infiltra a través de phishing o robo de credenciales. Una vez dentro, cifra la información para bloquear el acceso y exige un pago para recuperarla, amenazando incluso con hacerla pública si no se abona el rescate.
Pagar no garantiza recuperar los datos y solo alimenta la extorsión. La protección real pasa por contar con copias de seguridad seguras, actualizadas y aisladas, que permitan restaurar la información rápidamente y mantener la operatividad.
La consecuencia inmediata es la paralización operativa: imposibilidad de acceder a casos activos, retrasos en procedimientos judiciales y presión directa para el pago de un rescate.
Phishing y suplantación de identidad
El correo electrónico es el principal canal de comunicación en un despacho jurídico, esa dependencia lo convierte en el vector de ataque más habitual, especialmente mediante campañas de phishing y fraudes vía correo electrónico.
Los atacantes suplantan a clientes, procuradores o incluso socios del propio despacho para obtener credenciales o inducir transferencias fraudulentas. Una única cuenta comprometida puede abrir la puerta a un acceso interno prolongado sin ser detectado.
Ataques a la cadena de suministro
Los despachos jurídicos dependen cada vez más de plataformas de gestión documental, proveedores cloud y servicios tecnológicos externos. Si uno de estos terceros sufre una brecha, el despacho puede verse afectado sin haber sido el objetivo directo.
Este tipo de ataque aprovecha vulnerabilidades en sistemas de proveedores para infiltrarse en múltiples organizaciones a la vez. Por ello, la estrategia de seguridad debe incluir la evaluación y supervisión del riesgo de terceros como parte integral de la protección.
Antes de contratar un proveedor, comprueba que tenga cifrado de datos, backups seguros, acceso con multifactor, monitorización de incidentes y cumplimiento normativo. Esto ayuda a reducir riesgos antes de integrarlo en tu despacho.
Spyware y malware de espionaje
En algunos casos, el objetivo del atacante no es cifrar datos ni pedir rescates, sino espiar comunicaciones, correos electrónicos y documentos durante largos periodos de tiempo.
Este tipo de malware se instala de forma silenciosa y permite acceder a información estratégica como negociaciones, estrategias procesales o movimientos corporativos. En despachos que trabajan con litigios sensibles o operaciones de alto valor, el impacto puede ser crítico.
¿Cómo protegerse ante estas amenazas? Ciberseguridad proactiva para tu despacho
La ciberseguridad ya no es solo tecnología, sino parte de la responsabilidad profesional. Proteger la información, garantizar la disponibilidad de expedientes y supervisar el día a día es clave para anticiparse a los riesgos.
Para ello, es imprescindible contar con una estrategia de ciberseguridad clara y adaptada a los riesgos reales de la organización. No basta con tener herramientas aisladas: es necesario un enfoque estructurado que permita prevenir incidentes, detectar anomalías a tiempo y asegurar la continuidad operativa.
En ESED analizamos cada entorno, identificamos riesgos reales y ofrecemos protección continua con tarifas fijas mensuales y acompañamiento 24/7, asegurando que tu despacho esté siempre protegido.
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