Por qué las aseguradoras rechazan indemnizaciones tras un ciberataque y cómo evitarlo

De Eduard Bardají

<span id="hs_cos_wrapper_name" class="hs_cos_wrapper hs_cos_wrapper_meta_field hs_cos_wrapper_type_text" style="" data-hs-cos-general-type="meta_field" data-hs-cos-type="text" >Por qué las aseguradoras rechazan indemnizaciones tras un ciberataque y cómo evitarlo</span>

Un seguro de ciberriesgo puede ayudar a cubrir los costes de un ciberataque, desde la interrupción de la actividad hasta la recuperación de los sistemas. Sin embargo, contratar una póliza no garantiza recibir una indemnización.

Si la empresa no cumple las condiciones del contrato, declara medidas de seguridad que no tiene implantadas o no comunica el incidente según lo establecido, la aseguradora puede cuestionar la cobertura.

Por eso, es importante comprobar que las medidas exigidas están operativas y que la empresa puede demostrarlo.

Nueva llamada a la acción

¿Por qué una aseguradora puede rechazar la indemnización por un ciberataque?

Tras un incidente, la aseguradora puede investigar cómo se produjo, qué daños causó y si se cumplen las condiciones de la póliza. Para ello, puede recurrir a especialistas que analicen los sistemas y los registros de actividad.

Los problemas suelen aparecer cuando las medidas declaradas al contratar el seguro no coinciden con las realmente implantadas o cuando no se cumplen las condiciones de seguridad y notificación del contrato. La decisión dependerá de las circunstancias y de las cláusulas de cada póliza.

5 motivos por los que un seguro de ciberriesgo puede no cubrir un incidente

1. No tener activada la autenticación multifactor (MFA)

Algunas pólizas exigen MFA en determinados accesos. Tenerla activa en el correo electrónico no significa que también esté habilitada en los accesos remotos, las cuentas de administración o los servicios cloud.

Si la empresa declara que cumple este requisito, pero mantiene accesos protegidos solo con contraseña, la discrepancia puede afectar a la cobertura.

2. No corregir vulnerabilidades conocidas

Los sistemas sin actualizar pueden facilitar el acceso de un ciberdelincuente. Si una vulnerabilidad conocida se utiliza para comprometer la infraestructura, la aseguradora puede revisar si la empresa cumplía las condiciones de mantenimiento y seguridad de la póliza.

Mantener un inventario de sistemas, priorizar las vulnerabilidades y documentar las correcciones ayuda a controlar estos riesgos.

3. Tener copias de seguridad que no permiten recuperar la actividad

Tener copias de seguridad no garantiza que la empresa pueda recuperar la actividad tras un ransomware. Si también se cifran, se borran o no funcionan, la interrupción puede prolongarse.

Protege las copias frente a accesos no autorizados y comprueba periódicamente que los datos se pueden restaurar. Revisa también los requisitos específicos de la póliza.

4. Ciberataques de origen estatal

Algunas pólizas incluyen exclusiones para determinados ciberataques de origen estatal o vinculados a conflictos internacionales. Su alcance depende de las cláusulas del contrato y de las circunstancias del incidente.

Antes de contratar, revisa estas exclusiones y las condiciones que determinan si un ataque queda cubierto.

5. Retrasar la notificación o pagar un rescate sin seguir el procedimiento acordado

Las pólizas pueden establecer plazos y canales específicos para comunicar un incidente. Retrasar el aviso puede generar problemas de cobertura, según las condiciones del contrato.

Antes de negociar o pagar un rescate, consulta el procedimiento establecido por la aseguradora y valora las implicaciones legales.

¿Qué revisa la aseguradora tras un ciberataque?

Para evaluar el incidente, los especialistas pueden solicitar evidencias que permitan reconstruir lo ocurrido y comprobar las medidas de seguridad existentes.

Entre las principales se encuentran:

  • Registros de actividad: accesos y eventos registrados en servidores y cortafuegos.
  • Inventario de sistemas: equipos afectados y medidas de protección implantadas.
  • Historial de actualizaciones: vulnerabilidades identificadas y correcciones realizadas.
  • Pruebas de recuperación: resultados de las pruebas de restauración de copias de seguridad.

Conservar estas evidencias facilita la investigación y permite demostrar qué controles estaban operativos antes del incidente. Su ausencia puede complicar la evaluación del siniestro.

Cómo preparar tu empresa para cumplir los requisitos del ciberseguro

Para reducir el riesgo de discrepancias con la aseguradora, las medidas técnicas deben corresponderse con lo declarado en el cuestionario y con las condiciones del contrato.

Revisar el cuestionario antes de contratar o renovar

Contrasta las respuestas con el equipo de IT y ciberseguridad. No basta con tener una herramienta contratada: hay que comprobar que está implantada donde se necesita y funciona correctamente.

Aplicar MFA y corregir vulnerabilidades

Revisa los accesos remotos, las cuentas privilegiadas y los servicios cloud. Mantén un proceso de gestión de vulnerabilidades que permita priorizar las correcciones y documentar las actuaciones.

Proteger y probar las copias de seguridad

Aísla las copias cuando corresponda, limita quién puede modificarlas y comprueba que los sistemas pueden restaurarse. Define qué servicios deben recuperarse primero y cuánto tiempo puede asumir la empresa que permanezcan interrumpidos.

Monitorizar los sistemas y preparar la respuesta

Las herramientas de detección y respuesta, como EDR/XDR, ayudan a identificar actividad sospechosa y contener incidentes. Deben integrarse en un procedimiento que establezca quién interviene, cómo se escala el incidente y cómo se conservan las evidencias.

Definir un protocolo de comunicación con la aseguradora

Identifica los teléfonos, canales y plazos establecidos en la póliza. Deja claro quién debe realizar la notificación y qué pasos hay que seguir antes de contratar servicios de emergencia o tomar decisiones sobre un posible rescate.

Cómo mejorar la ciberseguridad de tu empresa con ESED

Un seguro de ciberriesgo puede ayudar a cubrir determinados daños, pero no sustituye las medidas necesarias para prevenir incidentes, reducir su impacto y recuperar la actividad.

En ESED ayudamos a las empresas a mejorar sus controles mediante auditorías de ciberseguridad, gestión de vulnerabilidades, monitorización 24/7, detección y respuesta gestionada (MDR/XDR) y protección de copias de seguridad. Todo ello con una tarifa fija mensual en nuestros servicios gestionados, sin costes imprevistos.

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